jueves, 4 de octubre de 2018

Riesgos en el embarazo adolescente


Riesgos en el embarazo adolecente.
El embarazo en la adolescencia puede afectar a la salud de la madre o del futuro bebé. Conocer los posibles riesgos y ponerte en manos expertas es el mejor consejo para prevenir las complicaciones que conlleva.
El embarazo en la adolescencia está asociado con un mayor índice de morbilidad y mortalidad, tanto para la madre como para el bebé. Como explica la Dra. Bárbara Castro, de la Unidad de ginecología de la Adolescencia del Hospital Universitario La Paz de Madrid, el organismo de la adolescente tiene unas necesidades para su propio desarrollo en las que puede interferir la gestación, con los consiguientes riesgos de malnutrición o retraso en el desarrollo óseo, entre otros.
Además, muchas de las adolescentes quedan nuevamente embarazadas en los dos años siguientes al nacimiento del primer bebé, lo que dificulta todavía más continuar con los estudios y conlleva generalmente una mala situación económica en el futuro, que también afectará al bienestar de los hijos.
Es importante que la mujer tenga más de 12 años de educación formal que le permita tener una capacidad cultural y social para educar un hijo. En el aspecto emocional es mejor que el embarazo se presente después de los 20 años, edad en la que la mujer alcanza la maduración física y mental para enfrentar el reto de educar a un hijo, puntualizó

Riesgos en el embarazo adolescente


Riesgos en el embarazo adolescente.

El embarazo en la adolescencia puede afectar a la salud de la madre o del futuro bebé. Conocer los posibles riesgos y ponerte en manos expertas es el mejor consejo para prevenir las complicaciones que conlleva.
El embarazo en la adolescencia está asociado con un mayor índice de morbilidad y mortalidad, tanto para la madre como para el bebé. Como explica la Dra. Bárbara Castro, de la Unidad de ginecología de la Adolescencia del Hospital Universitario La Paz de Madrid, el organismo de la adolescente tiene unas necesidades para su propio desarrollo en las que puede interferir la gestación, con los consiguientes riesgos de malnutrición o retraso en el desarrollo óseo, entre otros.
Además, muchas de las adolescentes quedan nuevamente embarazadas en los dos años siguientes al nacimiento del primer bebé, lo que dificulta todavía más continuar con los estudios y conlleva generalmente una mala situación económica en el futuro, que también afectará al bienestar de los hijos.
Es importante que la mujer tenga más de 12 años de educación formal que le permita tener una capacidad cultural y social para educar un hijo. En el aspecto emocional es mejor que el embarazo se presente después de los 20 años, edad en la que la mujer alcanza la maduración física y mental para enfrentar el reto de educar a un hijo, puntualizó